Si bien los niños son los protagonistas, los personajes adultos en Monster House no son meros accesorios. De hecho, son vitales para la trama, ya sea como obstáculos cómicos, figuras de autoridad que no creen o, en el caso de Nebbercracker y Constance, el núcleo emocional y trágico de la historia. Horace Nebbercracker, brillantemente interpretado por Steve Buscemi, es, al principio, el villano aparente de la historia. Un anciano solitario y malhumorado que aterroriza a los niños que se atreven a pisar su césped, confiscando sus juguetes y triciclos. Su comportamiento lo convierte en una figura temida en el vecindario, el arquetipo del "viejo gruñón" que vive en la casa espeluznante al final de la calle. Sin embargo, a medida que avanza la película, la verdad detrás de la fachada de Nebbercracker se revela, transformándolo de villano a personaje trágico y heroico. Se descubre que su crueldad y su obsesión por mantener a la gente alejada de su casa no eran actos de malicia, sino de una desesperada protección. Su casa no está poseída por un espíritu maligno al azar, sino por el alma de su difunta esposa, Constance, quien se fusionó con la estructura de la casa. Nebbercracker, a través de flashbacks, cuenta la historia de su amor por Constance, una "giganta" de un circo de fenómenos a la que rescató y con la que construyó su hogar. La revelación de que él ha estado viviendo con el "monstruo" que es su esposa, tratando de contenerla y proteger a los demás de su ira desatada, es un giro conmovedor que añade una profundidad inesperada a la película. Su personaje personifica el dolor, la pérdida y la desesperación de un hombre que amó incondicionalmente y que ahora vive con el fantasma literal de su pasado. Su acto final de sacrificio es un testimonio de su amor perdurable y su nobleza, un contraste sorprendente con su imagen inicial. Es, quizás, el personaje más trágico y complejo de la película, cuya historia eleva Monster House de un simple cuento de terror infantil a una meditación sobre el duelo y el amor más allá de la muerte. Constance, con la poderosa voz de Kathleen Turner, es la verdadera antagonista y el corazón literal de la "Monster House". Antes de su muerte, Constance fue una "giganta" en un circo de fenómenos, una mujer que sufrió el escarnio y el maltrato público debido a su tamaño. Nebbercracker la liberó de esta vida y se enamoró profundamente de ella, construyendo la casa como un santuario donde pudiera sentirse segura y amada. Sin embargo, en un trágico accidente, Constance es acosada por niños en Halloween mientras la casa está en construcción, cae en los cimientos del edificio y muere, fusionando su espíritu con la estructura misma. Su espíritu, cargado de rabia por la burla y el tormento que sufrió en vida, especialmente por parte de los niños, convierte la casa en una entidad viva y vengativa que "come" a cualquiera que invada su propiedad. La casa en sí misma es un personaje magistralmente animado. Sus ventanas son ojos, la puerta principal una boca con tablas crujientes como dientes, y su alfombra de entrada una lengua que arrastra a sus víctimas. La animación le dio a la casa una kinesia humana aterradora sin que pronunciara una sola palabra, convirtiéndola en un monstruo verdaderamente formidable y memorable. La historia de Constance añade una capa de tristeza y comprensión a la naturaleza malvada de la casa, convirtiendo el terror en una tragedia sobre el abuso, la incomprensión y la ira resultante. La casa no es intrínsecamente malvada, sino el recipiente de un dolor inmenso y una sed de venganza nacida de la crueldad humana. Elizabeth, más conocida como Zee, con la voz de Maggie Gyllenhaal, es la niñera adolescente de D.J. y su amiga. Zee es una figura de autoridad que es todo menos responsable. Es sarcástica, gótica y más interesada en pasar el rato con su novio, Bones, que en cuidar a D.J. Zee encarna la típica actitud adolescente que desestima las preocupaciones de los niños, contribuyendo al tema de que los adultos a menudo no creen a los protagonistas infantiles. Su escepticismo inicial y su incapacidad para tomarse en serio las advertencias de D.J. y Chowder la ponen en situaciones peligrosas y sirven para frustrar a los niños en su misión. Sin embargo, a pesar de sus fallos, Zee sí muestra momentos de decencia, como cuando regaña a Bones por su falta de respeto hacia las mujeres y lo echa de la casa. Su personaje añade un toque de humor y una dosis de realidad sobre cómo los adultos pueden ser a veces tan ciegos como los niños. Bones, con la voz del actor Jason Lee, es el novio de Zee y un personaje secundario que cumple un papel crucial en la trama. Bones es retratado como un tipo grosero, egoísta y con pocas cualidades redentoras. Es indiferente a los sentimientos de Zee y despectivo con D.J. Su relevancia en la historia radica en ser una de las primeras víctimas en pantalla de la casa. Cuando Zee lo echa de la casa de D.J., Bones intenta recuperar su "impresionante cometa" que había perdido hace años en el césped de Nebbercracker. La casa lo atrae y lo engulle, un momento impactante que refuerza la amenaza que representa la "Monster House". El destino de Bones subraya la seriedad de la situación para el público, demostrando que la casa no "juega" y que la vida de los niños está realmente en juego. Los oficiales Landers y Lister, con las voces de Kevin James y Nick Cannon respectivamente, son los policías locales que llegan a la escena después de que D.J. y Chowder intentan reportar la naturaleza monstruosa de la casa. Son la personificación de la autoridad adulta que, a pesar de su buena voluntad, es incapaz de comprender la extraordinaria amenaza que enfrentan los niños. Landers es el oficial más corpulento y entusiasta, mientras que Lister es su compañero más delgado y sarcástico. Sus interacciones con los niños son cómicas y frustrantes a la vez, ya que constantemente desestiman las afirmaciones de D.J. y Chowder como imaginación infantil. Su incredulidad los lleva a ser engullidos por la casa, lo que aumenta la desesperación de los niños y la urgencia de su misión. Son un ejemplo clásico de cómo la ceguera de los adultos puede poner en peligro a los más jóvenes. Reginald "Skull" Skulinski, con la voz de Jon Heder, es un personaje secundario pero esencial en la búsqueda de los niños. Es un repartidor de pizza, un jugador empedernido de videojuegos y un autoproclamado experto en lo sobrenatural. D.J. y Chowder recurren a él en busca de consejo sobre cómo destruir la casa. Skull representa la única figura adulta que, por su peculiar conocimiento del mundo de los videojuegos y lo paranormal, puede ofrecer una guía a los niños. Aunque su consejo inicialmente parece sacado de un videojuego ("tienen que ir por el corazón"), resulta ser la clave para entender cómo derrotar a la "Monster House". Su excentricidad y su creencia en lo insólito lo convierten en el adulto más útil para los niños, a pesar de su estilo de vida poco convencional (como su famosa anécdota de jugar un videojuego durante cuatro días seguidos usando un pañal de adulto).